martes, 31 de julio de 2012

Amor a primera vista


Quedamos de juntarnos con la corredora en el departamento 1503 a las cinco en punto. Llego cinco minutos antes, me estaciono en la cuadra anterior, camino apurado, saludo al conserje y espero el ascensor. Pienso que llevo mucho tiempo buscando este departamento. Que es perfecto. Que firmo hoy y me cambio en un par de semanas.

Subo al ascensor, marco el quince, espero que se cierre la puerta. Entonces la puerta se vuelve a abrir y aparece ella. Alta con su abrigo azul, con la chasquilla recortada. Apenas me saluda y vuelve a marcar el quince. La miro de reojo, trae un archivador, unos libros y unas hojas con apuntes. Alcanzo a leer que se trata de un magister. Tiene cara de cansada.

Mis ganas de ser amable le ganan a la ansiedad, la dejo bajar primero, camino casi a su lado por el pasillo estrecho. Para mi curiosidad, se detiene frente a la puerta del 1503 y toca el timbre. Entramos al living. Saludo a la corredora y trato de explicarle que no venimos juntos. Sin embargo, nos cuenta que la llamamos el mismo día, que hicimos la oferta a la misma hora, que nos pongamos de acuerdo sobre quién se queda con el departamento.

Extrañamente, por primera vez no siento rabia ni frustración.

La miro, le digo que ella decida.

Que si le parece, nos casemos y vivamos juntos.

Me dice que no sabe cocinar.

Le digo que eso ya no me importa más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario