Me acuerdo
perfecto cuando te conocí. Fue un amor a primera vista, en realidad a primera
lectura. Me encantaba leer los artículos que escribías, tus comentarios, lo que
pensabas. Pensé que eras una persona inventada, o con un prodigioso talento de buscar
información por internet. Pero no. Eras real.
Investigué quién
eras, qué hacías, conseguí tu foto, te contacté. Fuiste igual de amable que tus
escritos, y más interesante aún. Me llamó la atención lo bien que modulabas, tu
humor fantasioso y técnico. Me acuerdo esa vez que te invité por primera vez a
comer, esa vez que empezaste a describir tu plan de conquistar el mundo a
través de un país africano. De cómo protegiendo a tu ejército del SIDA, ibas a
dominar África primero y luego el mundo. Sin más armas que condones.
Me acuerdo
que nadie rió mucho con el asunto, pero yo me maravillé contigo. Luego fue tu
cumpleaños y te regalé un DVD de " Apocalypse Now" envuelto en una hoja de revista. Me
acuerdo que te sorprendió un poco. Nunca supe si por el gesto, o porque te
gustaba lo de "Walkürenritt" de Wagner. Me acuerdo que me fascinó tu mundo
y tus amigos, me acuerdo cuando empezó el "por qué de la locura" con
un mail. Me acuerdo de la regata en Temuco cuando nuestro bote casi se hunde
pero de milagro llegamos y terceros.
Me acuerdo
de anoche.
De la
despedida.
Me acuerdo
como el día más triste de mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario