Me pides que
te confiese cuando empezó todo. Que cuando empecé a enamorarme de ti, de ese
amor que no tiene vuelta atrás.
Que no fue
en la fiesta, porque fue antes de eso; que no fue esa vez que nos encontramos
en Bellavista y no te acordaste de mí, a pesar de que estábamos sentados en mesas
vecinas y te miré todo el rato. Que fue después de eso.
Que no fue
esa vez que te mandé las flores con un nombre falso, porque fue antes de eso;
que no fue esa vez que me quedé mirándote con la boca abierta mientras bailabas
sobre esa rejilla iluminada, en ese antro en Noviembre. Que fue después de eso.
Que no fue
la vez que fuimos por primera vez a mi casa, esa en que estuviste a
punto de llorar dos veces , porque fue antes de eso; que no fue la vez que te dije que
andaba con el vestido de novio en la guantera del auto. Que fue después de eso.
Que no fue
la vez que te abracé y te dije que te quería por primera vez, en la despedida
del aeropuerto, porque fue antes de eso; que no fue la vez que te abracé en el
terminal de buses de la Alameda como a la una de la madrugada. Que fue después de
eso.
Te escucho
atentamente y te digo que tienes la razón.
Que no fue ninguna
de esas veces.
Que te amo
desde siempre.